La lengua es una parte pequeña del cuerpo humano, pero tiene un impacto enorme. Por medio de ella, una persona declara su testimonio de fe, consuela corazones, difunde bondad y recuerda a Dios mediante la oración y la alabanza. Pero también, por medio de ella, una persona puede dañar a otros, romper relaciones o caer en acciones que la alejen de la misericordia de Dios. Por su gran influencia, el islam pone un énfasis especial en cuidar la lengua y usar la palabra con sabiduría.
Comprender las “afecciones de la lengua” es esencial. Se trata de hábitos de habla dañinos que pueden afectar la relación de una persona con Dios y con los demás. La buena noticia es que el Corán y el ejemplo del mensajero ﷺ ofrecen una guía hermosa para ayudar a los creyentes a hablar con sabiduría, compasión y autocontrol.
Por qué la lengua importa en el islam
El mensajero ﷺ dijo: “Quien crea en Dios y en el Último día, que diga el bien o que guarde silencio.”
Esta enseñanza sencilla muestra la base de la ética del habla en el islam: decir lo que beneficia o, de lo contrario, abstenerse de hablar. El silencio no es debilidad; es un acto de adoración que trae bendiciones y recompensa cuando se usa para evitar el daño.
El islam enseña que las palabras no son solo sonidos. Quedan registradas y serán juzgadas; afectan los corazones y forman el carácter de una persona en esta vida y su destino en la otra.
Una frase sincera puede elevar a alguien, mientras que una frase imprudente puede causar arrepentimiento durante años.
Afecciones comunes de la lengua
1. La calumnia por la espalda (ghibah)
Definición: Hablar de alguien de una manera que a esa persona no le gustaría escuchar, aunque sea verdad.
Por qué es dañina: Es un pecado; destruye relaciones, esparce negatividad y hiere corazones. El Corán la compara con “comer la carne de su hermano muerto” (49:12), mostrando lo espiritualmente grave que es.
Consejo práctico: Antes de hablar de alguien en su ausencia, pregúntate: ¿Lo diría si estuviera aquí? Si no, guarda silencio o reformúlalo de manera positiva.
2. Difamación y rumores; llevar chismes (ser “chismoso” o “correveydile”)
Definición (difamación): Hacer acusaciones falsas sobre alguien.
Definición (llevar chismes): Difundir comentarios o información que provoca tensión entre las
personas.
Por qué es dañino: Son pecados graves. Estos malos hábitos rompen la confianza y desgarran a las comunidades. El mensajero ﷺ advirtió que quien difunde chismes dañinos será castigado en la otra vida.
Consejo práctico: Verifica la información antes de compartirla y elige palabras que unan los corazones en lugar de dividirlos.
3. Mentir
El islam anima firmemente a la veracidad y la claridad. El mensajero ﷺ dijo que un creyente no persiste en la mentira, porque conduce a la mala conducta y a la oscuridad espiritual. Consejo práctico: Incluso las mentiras pequeñas y “sin importancia” pueden volverse costumbre. Procura ser lo más honesto posible y, si cometes un error, corrígelo de inmediato y arrepiéntete.
4. Palabras duras o hirientes
Algunas personas hablan sin pensar en cómo sus palabras caen en el corazón de los demás. El islam fomenta la amabilidad, el consejo suave y el buen trato al hablar. Es un mandato de Dios: “… y hablen a la gente con buenas palabras.” (2:83)
Consejo práctico: Cuando estés frustrado o emocional, haz una pausa antes de hablar. Un momento de paciencia puede ahorrarte muchos arrepentimientos.
5. Hablar en exceso
Hablar demasiado, aunque no sea pecado, puede desperdiciar el tiempo, debilitar el enfoque en asuntos importantes de la fe y llevar a errores. Los primeros sabios decían: “Quien aumenta su الكلام (habla), aumentan sus errores.”
Consejo práctico: Practica el silencio intencional. Dedica más tiempo a escuchar que a hablar.
Cómo purificar la lengua
El islam no solo advierte contra el habla dañina; también enseña a cultivar buenos hábitos que llevan al crecimiento espiritual.
1. Recordar a Dios con frecuencia
Ocupar la lengua con expresiones de alabanza como subhanAllah (Dios es perfecto), Alhamdulillah (toda alabanza y gloria pertenecen a Dios) y Allahu Akbar (Dios es más grande) la protege de palabras inútiles, negativas o dañinas.
2. Hablar con propósito
Pregúntate: ¿Esto es beneficioso? ¿Traerá الخير (bien)? ¿Puede causar daño? El habla con propósito es señal de madurez y fe.
3. Pedir perdón cuando sea necesario
Si te equivocas —y todos lo hacemos— el Islam anima al arrepentimiento sincero y, cuando sea posible, a reparar el daño con la persona a la que se ofendió.
4. Rodearte de buena compañía
Estar con personas positivas, conscientes y respetuosas te ayuda a adoptar los mismos modales.
La lengua como camino hacia el Paraíso
La lengua puede ser una puerta hacia una recompensa inmensa. Por medio de ella, una persona recita el Corán, da recordatorios amables, anima a otros, hace súplicas, y fortalece familias y comunidades.
El mensajero ﷺ dijo: “Un siervo puede decir una palabra que complace a Dios sin darle mucha importancia, y aun así Dios lo eleva muchos درجات (niveles) por ella.”
Cada pequeño acto de bien cuenta. Incluso una palabra amable cuenta como caridad en recompensa.
Dominar la lengua es uno de los aspectos más importantes del carácter islámico. No se logra de la noche a la mañana, y los nuevos musulmanes no deben sentirse abrumados. El crecimiento llega poco a poco, con conciencia, práctica y la ayuda de Dios mediante la oración y una intención sincera.